Coaching

de negocios

Enfoque

Un buen coaching comienza con  la identificación de las conductas que pueden ser mejoradas y fija los objetivos conforme a estas. El lenguaje claro y directo es indispensable para comunicar las carencias existentes , y contagia al equipo a trabajar para mejorar aquellas debilidades en el desempeño que posean. Es importante tener en cuenta que los errores o las debilidades solo pueden ser mejoradas a profundidad cuando se reconocen de forma precisa y ambas partes entienden de en qué consisten y cómo mejorar puntualmente.

Interactividad

La relación entre el coach y su equipo debe ser continua, el intercambio de información, preguntas, avances, fracasos y demás facilitan que ambas partes se sientan verdaderamente involucradas en la búsqueda de los objetivos planteados.

Responsabilidad compartida

Este punto es clave: tanto el coach como su equipo o la persona entrenada, deben asumir responsabilidad para así trabajar juntos en la mejora continua del desempeño en el trabajo. Todos los participantes en el proceso de coaching deben compartir la responsabilidad en el proceso con el fin de que el compromiso sea equitativo y por ende, los resultados notorios.

Claridad y forma

En este punto convergen dos factores primordiales: las metas de las conversaciones, las cuales deben estar claramente definidas y una buena organización del flujo de las conversaciones entre el coach y su equipo. Para ello se requiere de una planificación y de una buena aplicación de las fases establecidas, al tener la forma o la estructura del proceso bien establecida, será mucho más sencillo para las partes evaluar y reelaborar las metodologías a tiempo.

Respeto

Aunque parezca elemental, es de importancia resaltar que un líder que trabaja como coach debe conservar como principio el respeto hacia su equipo y procurar un ambiente de diálogo y retroalimentación sano que le permita crecer también como persona y mejorar sus habilidades de coaching.